El encargo
No hay encargo: es una demo de prospección. El restaurante está en la Avenida Doctor Marañón y todavía no es cliente. La web se monta con sus datos reales para poder enseñársela hecha.
Eso impone dos reglas que aquí pesan más que en un trabajo normal:
- Ni un dato inventado. Si en la reunión ve un horario que no es el suyo o un plato que no hace, se acabó la conversación. Un hueco se explica; un dato falso, no.
- No se indexa. Lleva un
Disallowen el robots mientras sea una demo, para no competir en Google con su propia ficha. Se quitará al cerrar la venta, no antes.
Qué hicimos
Una sola página en negro y dorado, con la carta organizada en categorías desplegables y el menú del día destacado arriba. Debajo, el local, dónde está, las opiniones y el contacto.
La web está escrita tratando de usted, por petición del propio restaurante.
Todo lo que no está confirmado no se publica, y su sección desaparece sola:
- El horario está vacío. No se publica ninguno: se invita a llamar y los datos estructurados no declaran horario. Un horario puesto a ojo hace que la gente se plante en la puerta con la persiana bajada, y la culpa se la lleva el restaurante.
- Las fotos del local todavía no están, así que esos huecos se ocultan en lugar de enseñar una rejilla vacía.
El resultado
La página no enseña ni un enlace roto ni una sección a medias: cada dato que falta apaga su bloque y reordena lo que queda. Es la misma mecánica de las otras webs, aquí llevada al extremo porque casi todo está pendiente de una primera reunión.
Las opiniones son reales, de su ficha de Google.